
Tema:
El Apocalipsis nos muestra el fin del mal, pero también la victoria de Cristo. ¡Él es nuestra esperanza, en el caos y más allá!
Versículo:
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
Apocalipsis 21:6
Reflexión:
El Apocalipsis nos muestra escenas de gran tribulación, donde el mal parece apoderarse de todo. Las dificultades son reales, y el futuro puede parecer incierto. Pero, en medio del caos, ¡el Apocalipsis nos señala a Jesús como nuestra esperanza!
En Jeremías 29:11, Dios nos recuerda que Él tiene planes de paz para nosotros, incluso cuando todo a nuestro alrededor parece estar desmoronándose. Dios ya tiene todo bajo control y, aunque el Apocalipsis hable de un futuro turbulento, nuestra esperanza está en Jesús, quien es el Alfa y la Omega, el principio y el fin de todas las cosas.
¡Al final, Jesús será el vencedor! Él promete dar gratuitamente de la fuente del agua de la vida a todos los que lo busquen. Esto significa que, incluso en medio del caos, Él es nuestra esperanza, nuestra única fuente de vida verdadera.
Cuando miramos al Apocalipsis, vemos un final glorioso, donde el mal será derrotado y Dios habitará con Su pueblo para siempre. Hasta entonces, vivimos con la esperanza de que Jesús está con nosotros y nos dará la fuerza para enfrentar cualquier situación.
Desafío de hoy:
En momentos de dificultad, recuerda que Jesús es nuestra esperanza. ¿Cómo puedes mantener viva esa esperanza en tu día a día, incluso cuando todo a tu alrededor parezca caótico? ¡Ora dando gracias porque Cristo es nuestra fuente de vida!