Clase 1:
Cuando somos de Dios, por medio de Jesús, nos convertimos en nueva criatura (nueva creación). La Biblia dice:
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos” (1 Pedro 1:3).
Ahora eres una nueva persona, con posibilidad de vencer, de tener esperanza y vivir diferente. Vivir una vida nueva. Vivir como Jesús vivió en la tierra. Pues él fue el principio de la creación de Dios.
Tal vez te preguntes: ¡No entiendo! ¿Qué me pasó?
I – ¿Qué me pasó?
Naciste de nuevo
Todo ser humano, para venir al mundo, necesita nacer. Ese es el nacimiento biológico/físico. Pero el ser humano está compuesto de una parte material y otra espiritual. Esta parte espiritual, a causa del pecado, nace muerta, es decir, separada de Dios. No puede tener comunion con Dios ni morar un día con Él. Además, está inclinada hacia el mal, hacia el pecado y es influenciada por el príncipe de la potestad del aire (el diablo). Por eso, todo hombre necesita nacer de nuevo. Puede ser religioso, conocer mucho sobre Dios, hacer buenas obras, conocer la Biblia, ser hijo de cristianos auténticos, etc. Pero estas cosas no producen el nuevo nacimiento.
Jesús fue buscado una vez por un religioso, y fue directo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.”
“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios” Juan 3:3,5
Lee 3:1-21. Enfatizamos «agua» y «Espíritu».
El agua es símbolo de la Palabra, las Escrituras (la Biblia), y en un sentido más profundo, del mismo Jesús. Mira:
«El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas» (Santiago 1:18)
lee Efesios 5:26; 1 Pedro 1:23.
El Espíritu es el Espíritu Santo, quien regenera al hombre:
«Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo» – 1 Corintios 12:3
Lee Juan 16:7-11.
Así fue contigo. Oíste la Palabra de Dios, el Espíritu Santo te convenció de pecado, te arrepentiste y Él vino a morar dentro de ti. Te hizo nacer de nuevo. Hizo que tu espíritu naciera para Dios, que se inclinara hacia Dios, etc.
