Discipulado Vida Nueva – Clase 8:
VI – ¿Y ahora?
Vas a procurar conocer a tus hermanos.
Formas parte de una gran familia: la familia de Dios. La familia de los que han nacido de nuevo. Una parte de esa familia se reúne aquí en la Saber. La Biblia dice: “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).
Necesitas congregarte, asistir a reuniones en el templo, en casas o donde sea marcado. Investiga. Nos necesitamos unos a otros. No podemos vivir aislados. Lee 1 Corintios 12:12-31 y Romanos 14. Recuerda que estamos en proceso de santificación. Somos santos en Jesús, pero debemos evidenciarlo en la práctica.
Algunos irán más rápido por su dedicación, otros más lentamente. Como hermanos debemos:
- Amar – Juan 13:34-35 / 1 Juan 3:14-18
- Perdonar – Mateo 6:12-15 / Mateo 18:23-25
- Ayudar – Romanos 15:1-7 / Gálatas 6:1-10
Dios no hace acepción de personas. Ninguno es mejor que otro. Todos somos especiales, con potencial, y debemos dar fruto.
VII – ¿Y ahora?
Vas a procurar conocer tu función.
Antes de hacer, necesitas ser. El ser determina el hacer. Sé discípulo. El discípulo es siervo. Lee Juan 13:1-20 y Marcos 10:32-45. Es imposible ser discípulo y no producir. Es imposible estar en la vid (Jesús) y no dar fruto. Lee Juan 15.
Debes conocer tu función:
- Todos reciben talentos – Mateo 25:14-30
- El Espíritu Santo te dará dones y ministerios según Su voluntad y en Su tiempo (1 Corintios 12)
- Todos debemos evangelizar, compartir la buena noticia con quienes nos rodean (Marcos 16:15,20 / Marcos 5:1-20, especialmente los versículos 18-20)
- Debes ser discípulo para poder discipular a otros (Lucas 14:25-35)
Tendrás a alguien (un discipulador) para ayudarte a ser discípulo.
Esté dispuesto a servir. Esto será una gran señal de tu discipulado y de tu valor en el cuerpo. Participa de todas las reuniones. Aprende siempre, con otros discípulos, con la Biblia y a través de la oración y comunión.
